IRPF Y AHORRO

Se acerca final de año, y con ello muchas personas hacen cuentas fiscales, y sabiendo que hasta el 31 de diciembre se pueden hacer aportaciones a algunos instrumentos de ahorro que permiten reducir los impuestos, generalmente se toman decisiones de inversión, que servirá en el próximo mes de junio para minorar lo que se paga a Hacienda en la declaración del IRPF, o servirá para obtener una devolución mayor de impuestos.

¿Cómo obtener la devolución mayor de impuestos?

Quienes tengan ingresos elevados, por lo menos a partir de 25.000 a 30.000 € anuales permitirá alcanzar un ahorro superior al 24% de lo que se aporte a los planes de pensiones o seguros PPA, y se puede llegar a beneficiarse incluso del 40%, todo depende de lo elevados que puedan llegar a ser los ingresos.

¿Y si no tengo ingresos tan elevados, merece la pena el plan de pensiones y el seguro PPA?

Si los ingresos son menores de 20.000 € y existen cargas familiares de hijos, cuanto menos sean los ingresos menos favorecerá utilizar estos instrumentos de ahorro, porque la carga fiscal será nula con lo que tampoco existirá deducción fiscal o será mínima.

Pero en esta situación, si una persona puede ahorrar, tiene los denominados seguros SIALP que permiten ahorrar hasta 5.000 € anuales y, manteniendo el ahorro al menos 5 años, no se tributa al vencimiento, ni por rendimiento del trabajo ni por rendimiento de capital mobiliario, nada, no se tributa nada, lo cual genera una rentabilidad financiero fiscal importante, porque por otras inversiones se tributaría el 19, 21 o 23 % según cual fuese el rendimiento generado. Nos lo ahorraríamos.

Todo esto es importante tenerlo en cuenta si uno está pensando en realizar unas aportaciones a alguna fórmula de ahorro, pensando en el futuro, pero si lo que estamos es próximos a jubilarnos y lo que estamos es pendientes de recibir el dinero acumulado en un plan de pensiones y/o en un seguro PPA… ¿Qué hacer?

¿Podemos cobrar todo el capital acumulado de una sola vez?

No. Nunca debemos hacerlo, salvo que sea muy poco lo que nos corresponda cobrar. Y sobre todo nunca cobrarlo el mismo año que pasemos de la situación laboral en activo a jubilados. ¿Por qué? Porque nuestros ingresos ese año serán altos o al menos superiores a lo que con la pensión de jubilación percibiremos, y lo que agreguemos por el seguro PPA o el Plan de pensiones nos hará pagar incluso a un tipo marginal superior al que nos corresponde, simplemente por nuestros ingresos en activo, y si esperamos al año siguiente que solo cobremos la pensión de jubilación, nuestros ingresos serán menores y nos corresponderá un tipo menor. Estaremos minimizando el efecto fiscal y ganando dinero.

¿Qué cuantía será lo máximo que debamos percibir todo junto?

Debemos cobrar como máximo todo junto, y al año siguiente de jubilarnos, todo el capital que tengamos con derecho de reducción del 40%, beneficio que se mantiene para los derechos consolidados que se correspondan con aportaciones anteriores al 31 de diciembre de 2006. Y lo que supere esta cuantía fraccionarlo, según el capital sobrante en 2, 3 o 4 años o incluso más, si el capital es alto.

Y para la forma de cobro ¿puede influir el año en que me jubile?

Por supuesto. El derecho de reducción del 40% se mantiene pero solo un tiempo determinado desde que se accede a la jubilación según  el año en que se produzca. Si la jubilación ha sido antes del 2015 se disponen 8 años y si es desde el 2015 en adelante solo de 2 años.

Aunque no debe cobrarse el mismo año de jubilarse, y esperar al menos al año siguiente, por lo ya apuntado, hay que tener en cuenta esta temporalidad, para evitar que se pase el tiempo de utilizar este beneficio. Es un importante ahorro pero hay que controlar las fechas.

¿Cuál es el máximo beneficio fiscal de los seguros PPA y Planes de Pensiones?

Sin duda realizar aportaciones cuando se tiene un tipo impositivo muy alto, por tener ingresos del trabajo elevados, y cuando uno se jubile al existir un tope de ingresos por la pensión máxima, y reducir los ingresos se reduce el tipo impositivo de forma significativa, pasando por ejemplo del 40 % o casi a un 30 % o casi, con lo que puede haber fácilmente un diferencial del 10% que proporciona simplemente una rentabilidad financiero fiscal difícil de igualar.

 ¿Y hay más fórmulas de ahorro fiscal con el seguro?, ¿o esto es todo?

Pues todavía hay dos fórmulas importantes relacionadas con las rentas vitalicias, las diferidas y las inmediatas.

  • Si me preocupa que cuando me jubile pueda conseguir una renta con la que complementar mi pensión de jubilación, tengo a mi disposición el seguro que se denomina PIAS (Plan individual de ahorro sistemático) y que si mantengo el ahorro al menos 5 años y transformo el capital en renta vitalicia al vencimiento: no tributo nada sobre el capital y rendimientos acumulados y además la renta vitalicia que obtendré, según mi edad en ese momento solo tributará una pequeña parte que puede ser solo del 8%, solo tributará el 8% de la renta que perciba. Una buena opción sin duda.
  • Si tengo un patrimonio en inmueble o fondos de inversión, o en acciones societarias puedo venderlas y transformar este capital en una renta vitalicia que complemente mi pensión, y la plusvalía que genere no tributará nada si lo hago dentro de los 6 meses siguientes a la venta, y hasta el límite de 240.000 €. Y además la renta que genere como en el ejemplo anterior solo tributará, según mi edad, en una pequeña parte de la misma

Como vemos hay diferentes fórmulas de inversión, y con los seguros y los planes de pensiones, pueden conseguirse importantes beneficios, de rentabilidad según el mercado financiero y fiscales según elijamos el instrumento que mejor se adapte a nuestras expectativas de ahorro. Solo se trata de elegir adecuadamente.