Aunque es posible que no todo el mundo piense lo mismo, en general, es más ventajoso cotizar a la Seguridad Social, y con lo que pagamos al sistema generar el derecho a percibir diferentes prestaciones que difícilmente podríamos obtener en la misma cuantía, de forma particular o privada, con la capitalización de nuestros ahorros.

Por lo que sustituir la Seguridad Social -salvo excepciones de algunas profesiones liberales- es imposible. Ahora bien, hay situaciones especiales donde efectivamente resultaría más ventajoso no aumentar la base de cotización del autónomo y destinar el dinero a un sistema privado complementario. ¿En qué casos?

  • Teniendo más de 47 años y no habiendo alcanzado la base de cotización máxima ya no se puede superar el límite de 1.700 € de base de cotización. Por lo que si se quieren mejorar las prestaciones futuras solo se podrá hacer con un instrumento de ahorro alternativo y privado.
  • Si la persona no está casada, y no tiene hijos o ya son independientes, lo que cotizas a la Seguridad Social sería lo mismo pero las prestaciones de viudedad u orfandad no las vas a generar, así con el complemento privado puedes concentrar tu esfuerzo de ahorro exclusivamente para la jubilación. Cotizar al sistema por la base mínima, y lo que puedas ahorrar adicionalmente destinarlo a un instrumento de ahorro privado.
  • La edad que tengas actualmente y el tiempo que resta para jubilarte también pueden influir. Como se cuentan los últimos 25 años para calcular la pensión, si lo que resta son pocos años, lo que aumentes de cotización al sistema público puede que mejore muy poco lo que ya te corresponde. Con lo que puede ser más ventajoso que canalices tu esfuerzo de ahorro en un instrumento privado. Si aún te quedan más de 25 años o te acercas a este período, en ese caso sí puede interesarte mejorar tus cotizaciones de la Seguridad Social pero complementándolo igualmente con un instrumento de ahorro privado.
  • Si tu cónyuge está trabajando y económicamente es independiente, y no tienes hijos o ya se han independizado, como no todas las prestaciones públicas van a ser necesarias, combinar una base de cotización óptima para la jubilación con la inversión privada, puede favorecer concentrar tu ahorro en una inversión que te facilite con el tiempo un capital suficiente para cubrir tus necesidades.

Aun así, no todos los casos y circunstancias personales son iguales, y por tanto, hacer conclusiones genéricas que sirvan de la misma forma para todo el mundo no acaba de ser correcto. Pero existen rasgos, como los indicados, que sirven de tendencia y reflexión.