Hasta hace poco tiempo no había ninguna duda: Podías utilizar bicicletas y patinetes o asimilables sin precisar ningún seguro especial. ¿Y aunque circulases por la carretera?

Pues sí, no los necesitabas. La ley de circulación de vehículos a motor, y con ello, la exigencia de disponer de un seguro obligatorio de circulación eximía a estos vehículos.

Pero claro, ni estaba previsto que realmente circulasen por vías de circulación (sobre todo los patinetes) ni tenían motor. Pero los tiempos han cambiado y ahora surgen dos nuevas situaciones no previstas anteriormente:

  1. Mayor riesgo en el uso de estos vehículos, tanto para el propio usuario como para terceras personas en posibles accidentes que ocasionen daños personales y/o materiales.
  1. Y además… ¿Dejan de ser juguetes o asimilables y pasan a ser vehículos a motor con todas sus consecuencias?

Empezando por esto último, la D.G.T. nos lo aclara, por lo menos de momento. Y aunque nada haga pensar que en el futuro algo les haga cambiar de idea, de momento no los considera vehículos a motor, por tanto:

  • No necesitan estar matriculados
  • No tienen que formalizar un seguro obligatorio de circulación.

Por lo que, ¿Bicis y patinetes a motor no deben tener un seguro?

Pues pasamos al punto primero anterior, y ante el riesgo del propio usuario de que surjan accidentes que le ocasionen así mismo lesiones corporales, o que los produzca a terceros la respuesta es “Sí”. Tanto con motor como sin, las bicis y patinetes deben estar cubiertos por un seguro.

¿Qué seguros deben tener?

SEGURO DE ACCIDENTES PERSONALES

Para que el propio usuario disponga de una protección personal que le garantice una indemnización por:

  • Asistencia Sanitaria: Gastos de atención médica y hospitalaria si fuese preciso, que le permita acudir a centros privados complementando la propia Seguridad Social, lo que sirva para anticipar medios de diagnóstico, acelerar posibles intervenciones quirúrgicas, tratamientos de rehabilitación y poder elegir a médicos o centros hospitalarios con mayor libertad.
  • Invalidez parcial. Que las secuelas del accidente produzcan una merma física que, aunque no se corresponda con una invalidez absoluta o profesional, le produzca una pérdida funcional que le genere perjuicios en su actividad laboral o profesional y con el seguro obtenga una compensación económica que ayude a mitigar el problema.
  • Muerte e invalidez absoluta o profesional. Que si por desgracia se produce un daño superior tener un capital para que reciban los herederos o para uno mismo si por las secuelas del accidente ya no va a poder ejercer su actividad y con ello dejará de percibir los ingresos, complementando con el seguro la prestación que obtenga de la Seguridad Social.

SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL

Esta cobertura es lo que permite indemnizar los daños personales o materiales que produzcamos a terceros y, además, la defensa jurídica que podamos precisar si lo que nos reclaman termina derivando a un pleito judicial.

Y este seguro de responsabilidad civil que no sea el seguro de circulación de vehículos a motor ¿Cómo lo podemos formalizar?

Probablemente no necesites contratar uno especial si ya tienes un seguro multirriesgo hogar, porque este seguro cuando incluye el contenido de la vivienda garantiza con ello una cobertura amplia de responsabilidad civil familiar, que abarca al asegurado principal y a los miembros de su familia con los que convive. Con lo que con un buen seguro de hogar ya lo tendremos resuelto, aunque aun así ¿Debemos revisar algo? Sí, dos cosas:

  1. Revisar que algún miembro de la familia no esté excluido por razón de parentesco que exista o por su edad, dado que en algunos casos los hijos dejan de estar incluidos si superan una edad determinada como 21 o 25 años.
  2. Revisar que no esté excluido específicamente de las garantías del seguro el uso de este tipo de vehículos, sean o no a motor, como es el caso de las bicicletas o los patinetes eléctricos.

Si tienes seguro de hogar, pero entras en alguna de estas circunstancias que te excluye, entonces puedes resolver la situación y protegerte de dos maneras:

  1. Con un Seguro de Responsabilidad Civil personal o familiar que te da cobertura no solo en el uso de estos vehículos sino para otras situaciones de la vida cotidiana
  2. Con algún seguro específico de patinetes o bicis eléctricas, que recientemente han comenzado a proliferar, y que pueden tener un precio más ajustado, aunque solo te cubren en el uso de estos vehículos y no en otras situaciones diferentes, y pueden ser exclusivos del propietario del bien o abiertos para cualquier usuario de la unidad familiar. Conviene revisarlo.

Como ves, aunque de momento nada te obligue a ponerle una matrícula a tu bici o patinete eléctrico, ni la DGT te exija disponer de un seguro obligatorio de circulación, el riesgo y la necesidad de protegerse existe, y las posibilidades de protección son amplias, pero es necesario analizarlas bien, según cual sean tus circunstancias personales y familiares.