ciberriesgos-nuevos-tiempos

Hace ya muchos años, una historia que fue real: dos personas mayores que vivían en una pequeña ciudad, y no acostumbradas en aquellos tiempos a los coches, sentían tanto miedo de transitar por la calle y ser atropelladas, que decidieron no salir de su pequeña vivienda más que al balcón: a tomar el aire y ver desde lejos, aterrorizadas, como los coches cada vez estaban más presentes en la ciudad….

Habían decidido no participar de la evolución, pero pese a todo y por desgracia el desastre no lo pudieron evitar… un día un autocar se quedó sin frenos, y desde lo alto de una calle en pendiente bajo precipitadamente sin control… empotrándose en la casa de estas personas que fueron víctimas del brutal accidente.

Hoy los riesgos del progreso vienen quizás por otras vías más sofisticadas: la tecnología nos abre las puertas de un mercado global donde podemos traspasar ciudades y países con gran facilidad, consiguiendo ventas y clientes casi en cualquier parte del mundo. Pero esto conlleva riesgos, y como no son tangibles, no los vemos ni sentimos, podemos estar más indefensos de lo que muchas veces imaginamos.

Pero la solución no es aislarse de la evolución, lo que podría significar quedarnos sin actividad en poco tiempo. ¡Cuántos negocios de barrio estaban casi a punto de cerrar! Y algunos de ellos se han abierto a las tecnologías y así, por ejemplo, con el negocio de comida a domicilio tienen clientes en la otra punta de la ciudad, que disfrutan en su domicilio de unas suculentas hamburguesas caseras, que nunca hubieran imaginado, ni se hubieran conocido en otras circunstancias.

Un golpe de internet en el ordenador, o una app descargada en el Smartphone, y con enorme facilidad se pueden conseguir nuevas oportunidades de servicios y de negocio.

Sin duda las ventajas de abrirse a internet y estar presente en todos los mercados posibles, según el negocio y actividad que desarrollamos, es una necesidad de estos tiempos, pero con ello protegernos y asegurarnos de los posibles daños propios que padezcamos y de los que ocasionemos a terceros, es una necesidad real y cada vez más necesaria.  ¿Qué daños pueden originarse?

A la propia actividad

Sistemas informáticos. Pueden generarse daños por actos informáticos realizados dolosamente, malware, o robo de datos, etc.

Interrupción de la actividad. Si por un ciberataque no se puede mantener la actividad de la empresa necesitamos cubrir la pérdida de beneficios que se llegue a materializar.

Extorsión cibernética. Se necesita cubrir los posibles gastos necesarios para la protección de los sistemas informáticos y aminorar las consecuencias de una amenaza por extorsión cibernética.

Protección de datos. Gastos necesarios que surgen por la notificación que se ha violado la privacidad, y los gastos para restituir la imagen por sanciones de la Agencia de protección de datos, así como multas y sanciones por haber vulnerado la normativa de protección de datos.

Daños a terceros

Violación de la privacidad. Sobre cualquier tercero perjudicado, incluidos los empleados, por el robo o pérdida de información confidencial y datos de carácter personal.

Multimedia y publicidad. Los daños que lleguen a producirse por la publicación de contenido destinado al cuidado, custodia y control de la empresa asegurada, en formato electrónico, y que afecte al patrimonio del afectado.

Defensa y fianzas. Los gastos que se deriven del procedimiento judicial que siga como consecuencia de un siniestro cubierto en el contrato de seguro.

Y además el seguro puede gestionar:

  1. Restauración del software dañado y recuperación de datos.
  2. Limpieza y descontaminación de los sistemas informáticos.
  3. Restituir el control de acceso

Por muy buenos que lleguen a ser los sistemas de seguridad informática, los programas antivirus, las copias de seguridad… es difícil alcanzar la protección total, por ello y además, un buen seguro servirá para resolver muchos de los problemas que, pese a todo, puedan llegar a materializarse.

El seguro de ciberriegos es una protección adicional a tu alcance, no te quedes aislado del mundo encerrado en tu entorno por temor a lo externo, hay mucho que ganar, pero asesórate con especialistas, ¡consúltanos!