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La incapacidad temporal para trabajar a menudo nos genera intranquilidad por si podremos afrontar nuestros gastos pero… ¿cómo valorar cuál es la mejor opción a la hora de contratar nuestro seguro de baja laboral?

A veces tendemos a simplificar los problemas pensando que nada es complicado de resolver y, en otras ocasiones, convertimos pequeños acontecimientos en problemas complejos de alta ingeniería. Lo cierto es que, según cuál sea la materia en concreto y nuestro grado de dominio sobre el particular, podemos vernos inmersos en un laberinto de múltiples salidas en el que difícilmente vemos alguna como viable.

Y cuando las salidas nos llevan a diferentes situaciones, aún se complica más la resolución de la elección del camino. Porque no se trata solo de poder salir del laberinto, sino de que la salida sea la que mejor nos convenga según una serie de circunstancias.

Esto es lo que podríamos considerar que supone elegir un seguro que nos proteja de la baja laboral ante situaciones de incapacidad temporal. ¿Por qué? Porque además de cuál sea la actividad laboral que desempeñemos y cuál sea la posible pérdida de ingresos que ante una IT se pueda generar, realmente puede haber diferentes opciones de contratación: solo cobertura accidental o de hospitalización, ampliación a enfermedad o accidente de forma completa, incorporación de alguna restricción a enfermedades graves, etc.

 

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Algunas de las variables a considerar

Aunque probablemente podríamos encontrar alguna situación adicional, no cabe duda de que estas serían las más importantes. ¿Y cómo elegir entonces la salida idónea? Sin duda el nivel protector puede acomodarse según la actividad que desarrollemos; no es lo mismo ser un autónomo que un asalariado o un funcionario. Pero además también tendremos que considerar que cuanto más amplio sea el seguro en cobertura mayor será también su precio. Por tanto es en la combinación del nivel protector y el precio donde podemos encontrar la solución más acorde.

Conviene valorar cuánto tiempo podemos asumir por nosotros mismos los costes de la incapacidad temporal

Pero a esta toma de decisiones también se unen más factores a considerar como, por ejemplo, la franquicia. ¿Franquicia? ¿esto qué es? En el seguro de baja laboral es el tiempo que ha de transcurrir desde que se produce la situación de incapacidad temporal para que comience a computarse el tiempo para calcular la cuantía a indemnizar. Sin duda cuanto mayor sea la franquicia en número de días menor será el precio del seguro, y cuanto menor sea la franquicia el mayor será el precio.

¿Qué conviene elegir? En cierto modo  conviene valorar cuánto tiempo podemos asumir por nosotros mismos los costes de la incapacidad sin necesidad que el seguro nos pague, así podremos elevar el nivel de franquicia y reducir por tanto el precio del seguro. Esta solución a la vez nos permite pensar en una modalidad de mayor ámbito protector, lo cual ampliará el número de situaciones en las que podamos llegar a cobrar la indemnización del seguro.

Como vemos, analizar el tema en sí mismo parece sencillo, al fin y al cabo se trata solo de cubrir la pérdida de ingresos derivada de una incapacidad temporal; pero no nos dejemos engañar, al mismo tiempo se convierte en un problema complejo si no revisamos qué es lo más conveniente elegir y de qué modo.

Según el grado de riesgo de nuestra actividad el precio del seguro será, en general, mayo o menor.

Por otro lado aún hay algo más que no debemos olvidar, ¿más aún? Pues sí, porque no es lo mismo que nuestra actividad tenga un nivel de riesgo mayor o menor. Las compañías aseguradoras clasifican en general las actividades en 4 grupos de riesgo y, según donde nos encontremos ubicados, el precio del seguro puede ser también mayor o menor. No es fácil, a priori, saber cómo nos va a influir, pero a la hora de decidir como contratar el seguro puede ser importante tenerlo en cuenta.

Analizando los datos

De una forma genérica pero simplificada y teniendo como valor mínimo el coste 0  (sin aseguramiento) y el máximo 10 (por la protección más completa) podemos diferenciar las principales modalidades y su coste en el siguiente cuadro:

 

 

Cómo encontrar la salida exitosa

Teniendo en cuenta como principales características:

  • Nivel protector y garantías que deseamos tener cubiertas por el seguro.
  • Franquicia a asumir, número de días que asume el propio asegurado sin percibir indemnización. A mayor franquicia, menor precio del seguro. Para determinados riesgos las aseguradoras pueden exigir una franquicia.
  •  Subsidio diario o cuantía a percibir del seguro. Ajustar la cuantía a percibir en caso de baja laboral, en primer lugar atendiendo a nuestras necesidades de protección y después considerando la repercusión que eso tiene en el precio del seguro. Se trata de alcanzar el mayor porcentaje de cobertura posible según nuestra capacidad de gasto.

Ahora que ya conocemos las alternativas de aseguramiento de las que disponemos podemos encontrar mejor la salida que nos ofrezca una protección eficaz, en la que el nivel de protección sea el que deseemos alcanzar  y el nivel de precio que estemos dispuestos a asumir.