“Se prevén fuertes tormentas, una gota fría se aproxima por …” Los medios de comunicación un día antes o en la misma mañana nos advierte de la situación. Y resulta que nosotros vivimos, y/o trabajamos en el radio de acción de las predicciones meteorológicas.

Pero por mucho que se afine en la predicción y no es poco alertar a ciertas zonas de lo que se puede avecinar, es difícil poder predecir con exactitud justo donde se puede concentrar, tanto la forma de las precipitaciones: lluvia, granizo o pedrisco, o la intensidad de la lluvia: 20, 30, 40 o más litros y el tiempo de permanencia en un punto en concreto, 1 hora, 6 horas o todo el día.

De tal forma que inesperadamente podemos prever un gran colapso que nos llegue a afectar y realmente quedar en nada, aunque afecte a otra localidad cercana tan solo a pocos kilómetros de distancia de nosotros. Pero también, y terriblemente puede ocurrir lo contrario y pasar de una fuerte lluvia sin daños, a ser un fuerte granizo, o tal vez un enorme pedrisco y en algunos casos incluso producir fuertes riadas. ¿Cuáles pueden ser las consecuencias?

Todo depende de cada uno de nosotros, no solo en lo que nos pueda afectar sino en lo que hayamos previsto de protección, y ¿ante qué riesgos? Pues sin duda nos puede incidir en el coche, en nuestra casa o negocio, en la cosecha si somos agricultores y en nuestra persona.

Y por muy protegidos que nos consideremos ¿Sabemos realmente como se nos va a indemnizar y el posible quebranto económico? Analicemos cada caso y observemos lo que puede ser importante tener en cuenta para evitar posibles disgustos en el futuro

EN EL COCHE, MOTO, FURGONETA…

Si los daños son exclusivamente del granizo y pedrisco puede ser que solo se rompa algún cristal, en este caso tendremos cobertura por la garantía de Lunas, aunque habrá que tenerlas incluidas en el seguro. Pero si resulta dañada la chapa ¿estaremos cubiertos? Pues no siempre, y variará según el tipo de seguro que hayamos contratado:

  • Si no lo tenemos a todo riesgo no tendremos cobertura salvo que hayamos incluido la garantía, a veces opcional, de fenómenos meteorológicos, en cuyo caso si se contemplarán los daños por estas causas.
  • Si tenemos a todo riesgo el seguro, no habrá problema, pero si hacemos uso de ello asumiremos una parte del coste de reparación, según la franquicia que hayamos puesto en el seguro. Ahora bien, si hemos incluido la garantía de fenómenos meteorológicos, nos evitaremos asumir la franquicia.

Es muy importante revisar si tenemos incluido en el seguro los fenómenos meteorológicos y de no ser así, consultar si opcionalmente lo podemos agregar. Siempre puede ser ventajoso, pero si residimos en zonas de frecuentes tormentas será mayor la necesidad.

Si los daños provienen de riadas, en este caso estemos tranquilos porque tengamos el coche a terceros o a todo riesgo, es igual, el Consorcio de Compensación de Seguros se hará cargo de indemnizarnos. ¿Pero cuánto obtendremos? Pues nos indemnizará conforme a las reglas del contrato de seguro, y si el valor de la reparación no supera el valor venal del vehículo nos reparará, pero si el siniestro se considera total y no tiene reparación posible, la indemnización se limitará al valor venal del vehículo. Si el vehículo es nuevo la pérdida no existirá o será muy pequeña, pero si el vehículo es antiguo con el valor venal solo podremos adquirir un vehículo de la misma antigüedad y no siempre en el mismo estado que se encontraba el nuestro.

EN NUESTRA CASA O NEGOCIO

Si los daños son exclusivamente de un fuerte granizo o pedrisco, sin llegar a producirse riadas, los daños, como mucho, suelen ser de rotura de cristales con lo que el daño el seguro lo cubre sin ningún problema, salvo que en el seguro hayamos puesto o tengamos un límite reducido de indemnización.

Si la tormenta se transforma en gota fría las consecuencias pueden ser diferentes y mucho más graves, porque puede sobrevenir una riada y los efectos, por desgracia, nos los podemos imaginar, si nuestra vivienda es unifamiliar o vivimos en una planta baja, y en comercios y pymes en cualquier caso las inundaciones son más probables que puedan producirse.…

Ante esto sea en nuestra vivienda o negocio ¿Lo cubre el seguro?

Si la lluvia no alcanza los 40 litros por m2 y hora no lo cubre el seguro porque difícilmente sin esta intensidad es previsible que se produzcan daños, y si supera este umbral de lluvia, pero no alcanza a ser una riada lo cubre el seguro multirriesgo y si la consideración es de riada en este caso es el Consorcio de Compensación de Seguros el que lo cubre. Pero ¿Qué es fundamental?

Pues muy sencillo tener seguro. Sin seguro de nada servirá el carácter de la tormenta y con seguro tendremos protección, pero eso sí hemos de haber valorado bien nuestros bienes porque sea la Aseguradora o el Consorcio nos indemnizará conforme hayamos formalizado el contrato.

Sin continente o sin contenido no tendremos la protección completa y si tenemos todo incluido pero los capitales son bajos, podemos encontrarnos con que nos indemnicen menos de lo que esperamos por la aplicación de la regla proporcional derivado de un infraseguro.

Si somos agricultores las cosechas pueden estar protegidas, pero debemos haberlo previsto a través de los seguros específicos de agroseguro.

EN ACCIDENTES PERSONALES

También nosotros mismos podemos estar en riesgo, según el momento de ocurrencia del temporal estando en nuestra vivienda, o circulando dentro del vehículo o simplemente como peatones.

Sólo si el accidente surge utilizando el vehículo el seguro puede prever una indemnización, sino en el seguro de hogar o en el del negocio es menos frecuente encontrar una garantía que nos proteja. Pero en cualquier caso conviene revisar lo que el seguro: hogar, vehículo, comercio o pyme puede incluir porque puede ser necesario que necesitemos un seguro de accidentes personales específico.

No solo es contemplar el posible fallecimiento sino también una invalidez para cualquier trabajo, o para nuestra profesión habitual, o una invalidez parcial que sin ser absoluta nos reduzca la movilidad o perdamos la funcionalidad en algún miembro del cuerpo.

Un seguro de accidentes personales nos protege también de las consecuencias de estos fenómenos meteorológicos extremos, y el capital asegurado nos lo garantiza la Aseguradora o el Consorcio de Seguros si el daño proviene de un riesgo extraordinario.

En verano, el calor y otros factores como el calentamiento de la Tierra y cambio climático … puede generar situaciones adversas y extremas que cada vez parece que son más frecuentes. Si has sufrido daños revisa bien tus seguros para que nada quede sin indemnizar, y si no has tenido ningún percance, estás a tiempo para revisar tu protección y saber cómo prevenir y conseguir una buena cobertura para que nada que pueda suceder quede sin reparar.