xhowden-autonomo.jpg.pagespeed.ic.EmtrbayVrj

Parece que las reglas son iguales para todos: un sistema común de Seguridad Social y un idéntico criterio de determinación de la pensión, con independencia de que seamos asalariados de una empresa o autónomos.

¡Para el autónomo la carrera es como un conjunto de etapas que siempre son de alta montaña!

El asalariado empieza su carrera, desde el punto de vista de la jubilación, con más protección que el autónomo. Bien equipado, y con un equipo que le acompaña, no elige su base de cotización porque cotiza igual que ingresa (salvo que exceda los topes). Además, el asalariado no cotiza personalmente más que un 5% de lo que gana, el resto lo hace la empresa.

Sin equipo que le acompañe

El autónomo está solo. El material se lo tiene que buscar él. Dado que todo lo paga por sí mismo (el 30%), y encima no sabe realmente cuáles serán sus ingresos, se queda con la base mínima, cotizando generalmente muy por debajo de sus ingresos regulares.

Empiezan con las mismas reglas, pero el autónomo hace la carrera sólo, se avitualla con lo que puede y con mayor coste que el asalariado.

El asalariado cotiza sobre lo que ingresa, el autónomo sólo sobre una parte de lo que gana

Sin duda hay alguien que corre la carrera de la jubilación con más energía, pudiendo llegar a la meta con más fuerza, aunque tampoco exentos de dificultades.

El autónomo es como si compitiese eternamente solo y el pelotón lo viese siempre delante. Cuando un grupo ya le aventaja y le supera, ve venir otro por detrás que se acercan, no le empujan ni le ayudan, y encima le pasan una vez más.

El autónomo es su propio Director de carrera y por no tener, tampoco tiene el coche de apoyo, él sólo tiene que vigilarlo todo, y planificarse las etapas. Si permanece mucho tiempo con la base mínima de cotización.

¡peligro! una “pájara” se avecina

Como supere los 48 años sin alcanzar la base máxima de cotización ya no podrá llegar a alcanzarla nunca jamás, y como mucho, si puede realmente aumentar dicha base mínima, solo podrá llegar hasta la mitad de la base máxima.

Todo juega en su contra, pero lo puede conseguir, hay grandes escaladores hechos a sí mismos con esfuerzo.

Si saben elegir, hay gente en la carretera dispuesta a ayudar, en este caso asesores profesionales dispuestos a que cuando acabe una etapa se prepare la siguiente, y aunque vuelva a ser de alta montaña algunos consejos sirvan para planificar la protección del futuro con mejores herramientas.

Los principales problemas de la jubilación que se le presentan al autónomo son:

  • Cotizar por base de cotización mínima
    Al comienzo de la actividad laboral es lo ocurrente, sobre todo porque aún no se dispone de la estabilidad suficiente como para aumentar más los gastos de lo que se pueda asumir, pero permanecer un período prolongado de esta forma, terminará afectando a todas las contingencias de la Seguridad Social.
  • Cotizar por debajo de los ingresos habituales
    El hecho de tener una base de cotización inferior a los ingresos genera que cualquier prestación (viudedad 52%, jubilación 100% si se alcanza este porcentaje…) expresado sobre los ingresos reales va a representar un porcentaje muy inferior. Y cuanto más se prolongue cotizar por debajo de los ingresos, mayor pérdida significará.
  • Alcanzar la edad límite para aumentar la base de cotización
    A partir de los 48 años si no hemos alcanzado el tope de cotización máximo ya nunca lo alcanzaremos, no nos dejan superar por encima de los 1.800 €, y solo podremos alcanzar esta cifra en caso de estar por debajo pero no llegar a los 3.606 cuantía máxima en 2015.

CONCLUSIONES:

Hay una larga carrera por delante pero el autónomo, con las dificultades añadidas, también puede alcanzar la meta: para eso sí hemos de analizar la situación y planificar el futuro. Puedes conocer una estimación muy fiable de la pensión de un autónomo con nuestra calculadora de pensiones,

Es importante empezar cuanto antes, allanaremos el camino. Hay herramientas de apoyo y soluciones. Un complemento adecuado a cada circunstancia. ¡Consúltanos!