cálculo pensión jubilacion

Ninguno de los dos había hecho un análisis de su situación

No sabían calcular su pensión de jubilación por sí mismos.

Miguel, el optimista, decía: yo no voy a perder tanto, estoy cotizando por la base máxima así que espero cobrar la pensión máxima.

Carlos, el realista tirando a pesimista, decía: yo no me fío nada. También cotizo por mi trabajo por la base máxima, pero … no sé, he escuchado que hay muchos factores que pueden influir en la cuantía de la pensión Por si acaso, yo me he hecho un plan de ahorro desde hace unos años, para complementar la pensión el día de mañana.

Miguel ironizó un poco con su amigo Carlos: ¡Te han liado muchacho! Eso te lo dicen los agoreros para sacarte los cuartos, y una risa pícara acompañó sus palabras.

Tanto Miguel como Carlos, aparentemente tenían una posición similar, un buen sueldo, y sin embargo ante el mismo objetivo uno estaba confiado en su suerte, Miguel, y el otro, Carlos, preocupado había contratado un plan de ahorro.

Miguel nunca había contratado ningún instrumento de ahorro porque consideraba suficiente la Pensión máxima que pensaba cobraría. Carlos, ante la incertidumbre en el futuro, si contrató algo. Pero lo hizo sin valorar sus necesidades económicas ni calcular cuánto necesitaría para complementar la pérdida de ingresos tras la jubilación.

¡Así que les propuse hacer el estudio!

Les pedí unos datos de su situación actual y los antecedentes laborales para estimar su situación de cara al futuro, y los dos accedieron.

  • Los dos tenían una edad similar, 53 y 54 años.
  • Miguel unos ingresos de 52.000 € anuales y Carlos de 48.000 € anuales.
  • Los dos llevaban cotizando desde muy jóvenes, así que les correspondería el 100% del promedio de las últimas bases de cotización.

Aparentemente la situación parecía muy similar, pero Carlos había estado trabajando durante muchos años en la misma empresa y no había experimentado cambios significativos en su vida laboral. En cambio Miguel, el optimista, sí.

Miguel había estado en varias empresas, y además había estado varios años como consultor independiente, cotizando por autónomos, y aunque llevaba varios años como asalariado en su empresa actual, lo cierto es que dentro de los últimos 25 años antes de jubilarse tenía períodos de cotizaciones por la base mínima, de su situación como autónomo, y en una empresa anterior como asalariado, por cotizaciones inferiores al tope máximo.

Carlos, el pesimista, dio como resultado que sí cobraría la pensión máxima: actualmente 35.852 € anuales

En el caso de Miguel, que no dudaba que sí lo percibiría por estar cotizando actualmente por el tope máximo, el pasado influía más de lo que él no había tenido en cuenta y solo percibiría 29.000 € de pensión. Algo más de 6.000 € menos de lo que él imaginaba.

Miguel no tenía ningún instrumento de ahorro, y Carlos, que realmente tenía menos pérdida, sí lo tenía.

3 situaciones concretas que afectan a los trabajadores por cuenta ajena / asalariados:

  1. Ingresos cuanto más elevados en relación al tope de cotización… mayor pérdida económica de ingresos generará.
  2. Pensión Máxima de la Seguridad Social… como la pensión máxima de la Seguridad Social está por debajo del tope de cotización en casi 7.000 €, quiere decir que incluso con ingresos inferiores al tope de cotización pero mayores a la pensión máxima el quebranto será igualmente importante. Aunque coticemos por cuantía superior a la pensión máxima nuestra pensión nunca superará este límite.
  3. No sólo importa lo que coticemos actualmente o en los últimos años… sino también lo que se cotizó en el pasado y sobre todo dentro de los últimos 25 años previos a la jubilación, siendo lo más general que cuanto más nos alejemos en el tiempo encontremos como le ocurrió a Miguel con períodos de cotizaciones inferiores que influirán en el promedio y reducirán la expectativa de pensión.

CONCLUSIONES:

  • Carlos vio que su esfuerzo de ahorro no fue en vano, porque ya tenía acumulado un cierto ahorro que le vendría muy bien.
  • Miguel se dio cuenta de la necesidad de contratar un instrumento de ahorro. Lamentablemente, el efecto positivo de la capitalización no sería tan importante como si lo hubiese contratado antes. Pero más vale tarde que nunca.