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Estar informados nos ayuda a valorar el posible riesgo al que nos enfrentamos.

¿Sabes cuáles son los países que más ciberataques reciben? Estados Unidos y el Reino Unido.

¿Y España en qué posición se encuentra? Es justo el siguiente en la lista, es el tercer país del mundo que más ataques recibe.

¿Y de cuantos ciberataques estamos hablando? Más de 100.000 al año, probablemente más de 10.000 al mes, lo que implica más de 300 ataques diarios.

Ya, pero posiblemente estemos hablando de ciberataques a grandes empresas y corporaciones. Es lo que piensas, verdad? Pues las pequeñas también los reciben. Los datos reflejan que el 70% de afectados son PYMEs. Lo cual nos hace ver que cualquier empresa es susceptible de ser víctima.

Muchas veces tendemos a minimizar el problema y pensamos:

  • Si mi empresa no tiene más de 100 clientes
  • Si solo somos 20 trabajadores
  • Si no facturamos más de 500.000€ al año
  • Si solo tenemos 4 equipos informáticos

Y creemos que no estamos en el punto de mira, cuando generalmente solo es cuestión de azar. Sin embargo, nos auto convencemos de que con una simple protección informática todo estará bajo control. ¿Pero seguro que todo?

En una gran empresa, sin duda, un ataque cibernético puede poner en riesgo:

¿Y en las pequeñas empresas? También. Gran parte de la actividad que hoy en día se desarrolla utiliza Internet, por lo que la dependencia con las redes es altísima:

  • Nos damos a conocer en una página web
  • Nos divulgamos a través de las redes sociales
  • Los clientes nos compran por el acceso a portales específicos donde hacer los pedidos
  • Todo o casi todo depende de los sistemas informáticos.

 

Pero…¿Con qué problemas me encuentro exactamente?

PARALIZACIÓN DE ACTIVIDAD

Un ciberataque es capaz de paralizar el sistema informático de una empresa y provocar que ningún departamento pueda funcionar.

Por ejemplo: Un pequeño negocio de comidas a domicilio durante una semana no puede recibir pedidos por vía online. Seguramente perderá un gran porcentaje de los pedidos que diariamente recibe, lo cual le ocasionará problemas. ¿Y si este problema dura más tiempo?

FACTURACIÓN

Un ataque cibernético puede hacer perder datos que estaban pendientes de facturarse con lo que no solo se perjudica al negocio en el momento del ataque, sino lo que en los últimos 10, 15 o 30 días se vino desarrollando. ¿Te imaginas? Sin poder facturar todo lo que se vendió a los clientes en el último mes.

GASTOS QUE PUEDEN SURGIR

El coste que puede aparecer derivado del ciberataque abarca:

  • Reparar los daños informáticos
  • Soportar los gastos de intentar recuperar la información bloqueada o perdida
  • Hacer frente a una extorsión que recibimos para recuperar el control
  • Gastos de defensa que necesitaremos para muchas acciones en la resolución del problema y en defensa de nuestros intereses ante posibles reclamaciones de terceros.

PERJUICIOS INDIRECTOS

Surge una Responsabilidad Civil por la violación de la privacidad, que puede derivarse en cualquier empresa y según la actividad tener una gran relevancia. Aparecen gastos derivados de informar y notificar la vulnerabilidad. Posibles multas y sanciones por vulnerar la protección de datos, etc.

Y en muchas ocasiones, para restituir la imagen de la empresa y la confianza surgirán importantes gastos añadidos, lo que implicará un coste aún mayor y no previsto. En muchos casos cambiará hasta incluso el modelo de negocio y todo originado por un ciberataque.

. Por lo que aunque las principales consecuencias se concentren en los daños a los sistemas informáticos y el robo de datos, la repercusión económica que conlleva es enorme y afecta a todo el negocio al completo. ¿La solución? Estar protegidos.

La protección, con el seguro, se adapta a todo tipo de empresas. Y no solo sirve para solucionar los problemas después del ciberataque, sino que orienta y protege para evitar que este hecho llegue a producirse, y si llega a materializarse, puede ayudar a minimizar las consecuencias.