herencia-y-el-seguro-howden

Asumir una herencia tiene un coste elevado y depende de muchos factores. Para valorar la cuantía de los gastos que nos supone la aceptación de la herencia tendremos que valorar aspectos como:

  • El grado de parentesco entre el heredero y el fallecido

  • El coste de los trámites ante un notario

  • La Comunidad Autónoma de residencia de la persona fallecida

  • Plusvalías de los ayuntamientos

  • El Impuesto de sucesiones -y otros impuestos-

  • Coste de los abogados o servicios de gestoría

Y… ¿en cuánto estimamos estos gastos? Sabemos que serán miles de euros, pero es difícil concretar exactamente de cuantos miles se tratará. Por dicho motivo, va bien estar preparados.

Cómo prevenir

El patrimonio que adquirimos, lo conseguimos, generalmente, con mucho esfuerzo. Por lo tanto, sería una lástima que nuestros herederos no pudieran hacer frente a los gastos de aceptación de una herencia y la perdieran.

Para evitar que esto ocurra, podemos, por un lado, dejar un dinero que sirva para cubrir estos gastos, y por otro, recurrir a un seguro de vida.

El seguro de vida

El capital que se deriva de un seguro de vida puede tributar en el impuesto de sucesiones de forma separada al resto del patrimonio, lo que ayuda a heredar el dinero suficiente para hacer frente a los gastos analizados anteriormente.

Sin embargo, el principal inconveniente que tiene un seguro de vida es que a partir de una determinada edad no te asegura. Es decir, estás pagando toda la vida pero si falleces cuando ya eres mayor –generalmente a partir de los 70-, no sirve de nada.

No obstante, aunque es cierto que el seguro de vida comercializado tradicionalmente por las aseguradoras y entidades financieras –seguros de vida temporal anual renovables- tienen la característica explicada anteriormente, paralelamente existen los seguros de vida denominados de vida entera.

El seguro de vida entera

En lugar de cobrar el precio del seguro de forma anual renovable -de menos a más-, lo hacen de forma anual vitalicia, es decir, que el precio del seguro se calcula pensando que la persona va a estar asegurada toda su vida, hasta que fallezca. Lógicamente si fallece “pronto” habrá pagado menos tiempo que si fallece más tarde, pero el seguro garantiza que los herederos cobrarán SIEMPRE el capital que haya sido contratado.

En definitiva, el asegurado garantiza que el capital llegue siempre a sus herederos independientemente del momento en el que se fallezca.

Teniendo en cuenta las características de este seguro, es fácil imaginar que será muy caro, sin embargo, si se empieza a contratar pronto, el coste no será tan elevado como se cree.

Herencia3

 

El precio de un seguro anual renovable es un 30 o 40% inferior, pero cada año su precio irá aumentando y al llegar a los 65-70 años la persona dejará de estar asegurada. En cambio, esta otra modalidad, garantiza el cobro siempre. Al pagar inicialmente un precio superior al riesgo real que se tiene, se genera una prima de ahorro que la aseguradora invierte y sirve teóricamente para que los últimos años se pague una prima inferior a la que correspondería a esa edad. Además, esta modalidad tiene, generalmente, un valor de rescate, de tal forma que si en algún momento el asegurado decidiese dejar de estar asegurado recuperaría una parte de las primas pagadas.