La cuantía de la pensión que se percibe surge de los derechos contraídos en función de la vida laboral de cada persona. Sin que analicemos ahora cuales son todos los requisitos y la forma en que se determina, lo cierto es que según cual hayan sido nuestros antecedentes laborales y según lo que hayamos cotizado al sistema, así resultará nuestra pensión.
Es decir, lo mucho o poco que percibamos al jubilarnos vendrá directamente relacionado de lo que hayamos trabajado en el pasado, de tal manera que si ahora somos jóvenes aún podemos influir en la mejora:

1. Si por cualquier circunstancia alguien no ha trabajado nunca, o no alcanza el período mínimo de 15 años, solo tendrá derecho a una pensión no contributiva y su cuantía será muy pequeña.
2. Y si trabajamos, sea por cuenta propia o ajena, entonces sí que cotizamos lo suficiente, pero nuestros derechos serán diferentes según cuál sea nuestra actividad, y nuestra situación laboral.

ASALARIADOS

Los asalariados cotizan personalmente poco más de un 6% de sus ingresos, pero la empresa cotiza por ellos un 30% de la misma base, y como cotizan por todos sus ingresos, (salvo que se excedan de un tope), en general, su pensión se asemeja bastante a lo que perciben en activo. Solo pierden los que tienen ingresos del trabajo elevados y superan el tope máximo de cotización, pero también percibirán una pensión alta o la máxima.

AUTÓNOMOS

Los autónomos son empresarios por sí mismos y cotizan ellos a la Seguridad Social todo, esto es el 30% aunque no de sus ingresos, sino de una base que puede ser inferior, y generalmente, eligen la base mínima, muchas veces muy alejada de sus ingresos efectivos. Por este motivo, su pensión de jubilación (como la de viudedad u orfandad) puede ser muy baja y sobre todo en relación a sus ingresos en activo.

PROFESIONALES LIBERALES

Los profesionales liberales pueden elegir cotizar al régimen de autónomos o a un sistema alternativo a través de su propia Mutualidad. Si eligen esta segunda opción, salvo que sean capaces de aportar mucho dinero, pueden encontrarse que la renta que reciban al jubilarse no alcance si quiera a lo que correspondería a un autónomo de la Seguridad Social.

FUNCIONARIOS

Los funcionarios tienen un haber regulador en relación a su clasificación y nivel, ya sea A1, A2, B, C, etc. A mejor nivel, mayor retribución, también mayor cotización y por ende mejor pensión en el futuro. La pensión es mejor si conseguimos ser del nivel B que del C1, y bastante mejor si somos A-2 y mucho mejor si conseguimos ser un nivel A1. La pérdida de ingresos será mayor en el nivel A1 porque en activo perciben ingresos superiores al tope de su haber regulador, pero cobrarán la pensión máxima o cercana a ella, y en los niveles inferiores aunque su pensión sea más baja, como los asalariados, la pérdida de ingresos no será preocupante.

Como vemos, la jubilación será diferente en función de cómo nos ubiquemos laboralmente y quien no trabaje solo tendrá derecho a la pensión de viudedad o pensiones no contributivas que en estos casos no generará cuantías relevantes.

¿Qué podemos hacer para mejorar la Pensión futura?

  • Mejorar nuestros ingresos para así también cotizar más y generar más derechos
  • Encontrar un trabajo mejor retribuido, aunque esto sea menos rápido y posiblemente nos requiera tiempo, mayor formación, especialización y esfuerzo personal, pero será la base de un mejor trabajo.
  • En lo que no podamos mejorar por nosotros mismos laboralmente, generar un ahorro de nuestros ingresos actuales que permita acumularlo a la edad de jubilación y sirva de complemento.

 

Por lo que es necesario informarse hoy para prevenir el mañana.