El Plan de Pensiones es un producto de ahorro a largo plazo destinado a complementar la pensión de jubilación percibida por la Seguridad Social. Es habitual encontrarse con profesionales que ofrecen estos instrumentos de manera indiscriminada, aunque hay colectivos para los que es mucho más interesante contratar un plan y aprovechar al máximo la principal ventaja: la fiscalidad.

Es conocida la ventaja de los Planes de Pensiones por el ahorro fiscal  que se consigue al realizar las aportaciones, pero hay que tener en cuenta que aún más importante es la ganancia fiscal que se conseguirá en un futuro: al estar jubilado y con menores ingresos, el rescate del plan tributará a un tipo impositivo IRPF muy inferior al que se tenía cuando se estaba en activo.

De esta forma… ¿Quiénes pueden aprovechar más las ventajas de los Planes de Pensiones?

  • Personas con ingresos elevados
  • Personas con ingresos superiores a 20.000€
  • Personas con actividad laboral y edad cercana a los 65 años
  • Cónyuges de personas sin ingresos

PERSONAS CON INGRESOS ELEVADOS

Cuando la actividad laboral permite obtener ingresos muy altos el tipo impositivo que puede corresponder al trabajador superará fácilmente el 40%, pero cuando se alcance la jubilación, como la pensión estará limitada a un máximo para todos, el tipo impositivo marginal del IRPF puede ser del 30%, con lo que el beneficio fiscal se maximiza.

PERSONAS CON INGRESOS SUPERIORES A 20.000€

Por debajo de estos ingresos no habrá ahorro fiscal en el IRPF, así que el plan de pensiones perderá esta ventaja, aunque sigue siendo útil como producto de ahorro periódico. En cambio, a partir de los 20.000€ anuales, y cuanto más se gane, más interesante será contratar el Plan de Pensiones.

PERSONAS CON ACTIVIDAD LABORAL Y CERCANOS A LA EDAD DE 65 AÑOS

Con una edad cercana a la jubilación, si la persona está en activo laboralmente y tiene unos ingresos superiores a 20.000€ es muy probable que cuando se jubile reduzca sus ingresos, por ello es fácil que el tipo impositivo marginal del IRPF sea mayor que cuando pase a jubilado.

Si se ahorra el 30% sobre 8.000€, y 1 año después tributa sobre el 24%, habrá ganado un 6% en un solo año sobre lo invertido, y si fuese a 2 años sería un 3% anual. En épocas de rentabilidades mínimas el efecto fiscal puede suponer un pequeño tesoro.

CÓNYUGES DE PERSONA INACTIVAS

Aunque las personas sin trabajo no son candidatas a formalizar un Plan de Pensiones por no tener rendimientos del trabajo, sin embargo sus parejas sí lo son, en cuanto pueden realizar aportaciones de hasta 2.500€ a favor de ellos, siempre que estos no tengan ingresos o bien sean inferiores a 8.000€ anuales. El ahorro fiscal lo obtiene quién realiza la aportación, pero cuando el cónyuge cobre el plan no tributará si periodifica el capital en el número de años necesario para no llegar al mínimo necesario para tener que tributar.

Así pues, si estás entre estos grupos de personas, no esperes para contratar tu plan de pensiones, ya que aprovecharás todas sus ventajas.

Si contactas con nosotros,  uno de nuestros asesores te dirá:

  • Cuánto te ahorrarás AHORA en tu declaración de la renta
  • Qué ganancia fiscal tendrás en el momento del rescate o jubilación
  • Cuánto deberías ahorrar para tener un capital final objetivo
  • Cuánto necesitas ahorrar para que en tu jubilación puedas mantener el mismo nivel de vida que tienes ahora.

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