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Quién puede es distinto a quién debe
Poder contratar un Plan de Pensiones es fácil de determinar:

  • En un Plan de Empleo es necesario ser trabajador de la empresa que lo promueve y tener 2 años de antigüedad.
  • En un Plan de Asociación se precisa ser miembro de la agrupación, organización o club que lo promociona entre sus asociados.
  • En un Plan Individual solo se precisa ser mayor de edad (18 años) y tener capacidad para contratar.

Si nos fijamos en las condiciones necesarias para poder contratar alguno de ellos, el Plan Individual es el que se puede comercializar a más gente. No obstante, se debe analizar quién debe contratarlo y no, simplemente, quién puede.

Y se hace a través de los siguientes dos instrumentos:

  • LA LIQUIDEZ
  • LA FISCALIDAD

LIQUIDEZ

El dinero que se aporta a un Plan de Pensiones no se percibe hasta que uno se jubila. Tan solo se puede recibir antes en estas situaciones:

  • Desempleo sin prestación económica
  • Enfermedad grave
  • A partir del año 2025, por cualquier circunstancia (aunque con limitaciones pendientes de desarrollo reglamentario).

FISCALIDAD

El Plan de Pensiones supone un importante ahorro en el IRPF, que será mayor cuanto más elevados sean los ingresos del trabajo. Pero si estos ingresos son bajos o no se tiene ningún ingreso, el Plan de Pensiones sería contraproducente, ya que lo que se aporta no supone ningún ahorro fiscal, y encima, cuando se perciba el capital, se tendría que tributar por percibir todo el ahorro generado de forma acumulativa.

Incluso aunque a partir de 2025 se consiga mayor liquidez, si la persona le agrega a los ingresos que perciba lo que provenga del plan, podrá tributar a un tipo impositivo superior al que se benefició, con lo que la liquidez puede llegar a ser una trampa. Así que el momento idóneo de cobro es cuando los ingresos se reducen por la jubilación y el tipo impositivo es inferior al que sirvió de beneficio en los años de actividad laboral.

Por lo que NO todo el mundo es susceptible o candidato idóneo de contratar un Plan de Pensiones.

¿Quiénes no deben contratar Planes de Pensiones?

  1. Personas en desempleo
  2. Am@s de casa
  3. Personas con ingresos del trabajo inferiores a 15.000 o 20.000€
  4. Personas jubiladas

PERSONAS EN DESEMPLEO

Cobren o no prestación o subsidio, los ingresos que pueden percibir no son suficientes para generar un ahorro fiscal relevante. Y el tipo impositivo de ahorro fiscal, ahora será siempre inferior al que tendrán que tributar en el futuro cuando alcancen la pensión de jubilación.

AM@S DE CASA

Porque sin ingresos, aunque contraten un Plan de Pensiones, no obtendrán beneficio fiscal alguno, por lo que no son realmente personas indicadas en este instrumento. Y de contratarlo, hoy no obtendrían beneficio fiscal alguno, y el día que lo cobren todo junto, si pueden superar el mínimo necesario para tributar, el tipo impositivo implicaría una tributación cierta sin obtener previamente ningún ahorro fiscal.

En este caso, si la persona tiene cónyuge en actividad laboral, sería más aconsejable que fuese su cónyuge quién realizase la aportación por los dos, para sí mismo (hasta 8.000€) y a favor del otro miembro de la pareja (hasta 2.500€).

INGRESOS DEL TRABAJO INFERIORES A 15.000 – 20.000€

La cantidad puede variar según el estado civil y el número de hijos, pero en general, con ingresos inferiores a 20.000€ no debería contratarse nunca un Plan de Pensiones porque la tributación puede ser nula, con lo que el tipo impositivo final sería cero y, consecuentemente, el ahorro fiscal de lo que aportemos sería también cero euros.

En cambio, cuando percibamos el capital acumulado sumado a la pensión de jubilación, sí implicará una tributación sobre todo lo que percibamos, y en conjunto, no solo no se obtendrá ningún beneficio, sino que con el tiempo se tributará mucho más que con cualquier otro instrumento de ahorro, que solo tributan por el rendimiento generado (capital – aportaciones).

PERSONAS JUBILADAS

A los jubilados no se les modifica su pensión salvo con la subida anual, pero el tipo impositivo del IRPF ya no va a bajar en ningún caso, con lo que el ahorro que consiga, cuando destine alguna cantidad al Plan de Pensiones, lo devolverá al cobrarlo. Incluso si lo que percibe del plan, al acumularlo a la pensión, implica subir de tramo de tributación, es posible que termine pagando más de lo que se ahorró.

Además, el jubilado que no tenga un plan abierto con anterioridad a la jubilación o que lo tenga y haya cobrado parte del capital, todo lo que aporte en ambos casos solo quedará para fallecimiento. Por lo que un jubilado no debe contratar o aportar a un Plan de Pensiones.

 

¿Qué opciones tienen estos colectivos?: el PIAS

Si es cierto que estos 3 grupos no es conveniente que se hagan un Plan de Pensiones, tienen otra opción para ahorrar que es el PIAS.

Deberían apostar por este producto por dos razones:

  1. Porque es un producto que tiene disponibilidad o liquidez en cualquier momento, a diferencia del Plan de Pensiones que tiene unos supuestos de liquidez muy estrictos: invalidez, enfermedad grave o paro de larga duración.
  2. Porque aunque cierto es que el PIAS no tiene la ventaja fiscal en el momento de la aportación, sino que los beneficios generados por el PIAS están exentos de tributación en el momento del rescate (siempre y cuando se cumplan los requisitos legales del PIAS), para los casos comentados de personas con bajos ingresos te permite generar un ahorro para la jubilación de otra manera.