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Un trabajador autónomo se jubila tras haber cotizado a la Seguridad Social en la base máxima durante los últimos 16 años. Sin embargo, con la nueva ley, la jubilación se calcula en base a la cotización de los últimos 25 años. ¿Qué sucede con el importe que se ha cotizado en esos 15 años que está por encima de la base mínima?

Los años que se tienen en cuenta para calcular la jubilación van a ir incrementándose gradualmente, de tal forma que se tendrá en cuenta lo cotizado en los últimos 25 años a partir del año 2027.

Esto implica que, si nuestra decisión es conseguir el importe máximo posible de nuestra pensión, teniendo en cuenta que venimos cotizando con bases mínimas, la decisión tomada de incrementar a la base máxima es correcta.

Si la jubilación se produce a partir de 2027 y únicamente contamos con estos 16 años de cotización a bases máximas y los restantes han sido a bases mínimas, la base reguladora para el cálculo de la pensión será el resultado de sumar los últimos 25 años (a partir del mes 25 y hacia atrás, actualizadas en función del IPC), lo que, a pesar de nuestra buena decisión, no nos permitirá conseguir la pensión máxima, por el efecto de contrapeso que ocasionará los 9 años a bases mínimas.

Distinto sería si esos 9 años más antiguos los hubiéramos estado cotizando a bases máximas. En este caso, al jubilarnos tendríamos una base reguladora muy superior a la pensión máxima posible, por lo que, ateniéndonos exclusivamente a la pensión de jubilación, nos interesaría en esta última etapa de la vida laboral corregir periódicamente a la baja la base de cotización para llegar al final con el importe suficiente que nos permita conseguir la pensión máxima sin pagar cuotas en exceso.

Si congelamos las bases de cotización estamos poniendo freno a las prestaciones posibles derivadas de muerte o supervivencia (incapacidad, viudedad u orfandad). Por tanto, puede ser una decisión positiva mantener el incremento anual de las bases de cotización para no reducir nuestras prestaciones, y más adelante reducirlas mucho más. Siempre estamos a tiempo de reducir. Ampliarlas está sujeto a los límites impuestos a cada tramo de edad

Las bases de cotización se pueden incrementar y reducir dos veces al año, comunicándolo a la Seguridad Social como máximo antes del 1º de mayo y antes del 1º de octubre. Los nuevos valores se aplicarán a partir del mes de julio y enero siguientes respectivamente.