mi-prevision-social-533x400

Tiempo estimado de lectura: 3 min.

Las opciones a la hora de contratar un seguro son múltiples y, en muchas ocasiones, complejas de analizar si no tenemos clara la información que nos hace falta saber. ¿Necesitas ayuda?

Cuando pensamos en la protección que podemos precisar en relación a una alteración de la salud u otras situaciones derivadas de un fallecimiento, invalidez o jubilación, podemos pensar que nosotros solos podemos ser capaces de dar con la solución sin el asesoramiento de profesionales, quizás contemplando que la previsión pública puede ser suficiente y no precisaremos, por tanto, un complemento privado.

Entonces, ¿podríamos responder por nosotros mismos las siguientes cuestiones?

  • Para dejar una pensión de viudedad, ¿solo es preciso estar trabajando o se precisan más requisitos?
  • La pensión de viudedad, ¿qué porcentaje supone sobre lo que cotizamos?
  • Si lo que cotizamos a la Seguridad Social es inferior a los ingresos que obtenemos, ¿cuánto se dejará de percibir en caso de viudedad o de una invalidez?
  • Si somos trabajadores por cuenta ajena, ¿complementa nuestra empresa las prestaciones públicas? De ser así, ¿conocemos lo que nos protege?, ¿es suficiente?
  • Si por un accidente fortuito no podemos desarrollar nuestra actividad profesional, ¿cuánto nos pagará de indemnización la Seguridad Social?, ¿será suficiente?
  • Si la invalidez es solo parcial pero no nos incapacita para ejercer nuestra actividad, ¿sabemos lo que nos indemnizará la Seguridad Social?, ¿cubrirá nuestras necesidades?
  • ¿Sabemos cómo se determina la prestación por jubilación de la Seguridad Social?, ¿o cómo como nos veremos afectados en la pérdida de ingresos en la jubilación?, ¿y las particularidades en función del régimen en el que trabajemos?
  • ¿Sabemos lo que es el factor de sostenibilidad?, ¿cuándo comienza a aplicarse y qué efectos producirá sobre las pensiones?
  • Hasta hace muy poco tiempo las pensiones de la Seguridad Social tenían un sistema de revalorización que garantizaba el mantenimiento del poder adquisitivo, ¿pero sigue siendo así en la actualidad?
  • Si podemos ahorrar de nuestros ingresos y deseamos invertir para el futuro o para la jubilación, ¿conocemos los instrumentos disponibles: PPI, PPA, PIAS, EPSV…?
  • ¿Tenemos criterios para diferenciar y elegir el instrumento idóneo según ponderemos: liquidez, rentabilidad, seguridad o riesgo, fiscalidad de las aportaciones y la percepción de capital o renta?

Si no somos capaces nosotros mismos de responder con precisión y detalle a estas preguntas es importante que acudamos a un profesional que nos oriente, pero… ¿a quién podemos acudir?

Si nos ceñimos a la protección social, este asesoramiento lo podemos recibir de entidades financieras, compañías aseguradoras y corredores de seguros. ¿Qué nos puede aportar cada uno de ellos? Veámoslo a continuación.

Entidades Financieras

Normalmente tienen acuerdos de distribución con aseguradoras propias o con otras con las que se establecen en sociedad. Generalmente el margen de beneficio, por ser estas entidades intermediarias, queda imputado sobre las primas, de manera que el seguro suele quedar con un sobre precio importante.

La formación de las redes comerciales de las entidades financieras, en muchos casos, solo sirve para cumplir con los requisitos legales pero no para obtener un nivel de especialización suficiente como para asesorar adecuadamente, o incluso para poder responder a alguna de las cuestiones que inicialmente planteábamos.

Generalmente no solo no se realiza un análisis previo de las circunstancias de la persona, sino que además no enfocan los productos según las necesidades particulares de cada caso; realizan una oferta al cliente según la campaña comercial existente o los objetivos empresariales que les vengan dados en esos momentos.

Compañías aseguradoras

El nivel de profesionalización es mayor y las redes comerciales tienen capacidad de resolver las cuestiones planteadas, salvo que sea una aseguradora de seguros patrimoniales y no de riesgos personales. El principal inconveniente de las aseguradoras es que solamente presentan, como respuesta a las necesidades de la persona, sus propios productos, sean o no los más competitivos o los más adecuados en cada circunstancia.

Corredurías de seguros

Están capacitadas para dar respuesta a todas las preguntas planteadas con un nivel de profesionalización superior y la principal ventaja es la independencia de actuación, que les permite actuar con diferentes aseguradoras. Trabajan realizando primero el análisis de necesidades de su cliente y posteriormente les plantean los productos más convenientes y que provengan de las aseguradoras que puedan ser las idóneas; no es lo mismo hablar de ahorro, inversión o cobertura de salud o vida.

Solo es conveniente revisar el nivel de especialización de la correduría de seguros, dado que sería posible que dedicase su actividad a la cobertura de riesgos industriales o patrimoniales.

Un buen especialista debe conocer primero a sus clientes para valorar así sus circunstancias y poder ofrecer el mejor asesoriamento.

Un especialista en previsión social privada es aquel que procura dar respuesta de forma global a las necesidades de protección de cada caso particular:

  1. Analizando la situación de la persona: su actividad laboral, su entorno familiar, sus aficiones y actividades cotidianas y demás contexto para así poder determinar la conveniencia de proteger adecuadamente los principales riesgos a los que está expuesto.
  2. Asesorando: primero debe conocer a sus clientes, para valorar así sus circunstancias y poder después determinar sus necesidades.
  3. Buscando: hace una primera selección de los seguros que ofrecen coberturas amplias, para tener soluciones a todas las necesidades
  4. Negociando: llega a acuerdos con las principales aseguradoras, para dar garantías específicas a los riesgos concretos del cliente

Conclusión

En la vida cotidiana, las personas podemos no valorar de forma conveniente por nosotros mismos los riesgos a los que estamos expuestos y nuestras necesidades de protección. Acudir a especialistas que nos asesoren con independencia nos ayudará a obtener soluciones adecuadas a nuestras circunstancias personales, además contaremos con la garantía de que el precio que se nos ofrece está contrastado y es totalmente competitivo.

Con la previsión social privada estamos protegiendo la estabilidad económica de nuestra familia, por ello cuanto mejor nos asesoremos mejores soluciones obtendremos.