El seguro de caución se aplica en aquellas situaciones en las que una empresa o particular debe garantizar frente a un tercero obligaciones no financieras emergentes de un contrato o una ley.

Por lo que es aquel contrato de seguro mediante el cual el asegurador se obliga a indemnizar al asegurado por los perjuicios que sufra en caso de que el tomador del seguro incumpla las obligaciones, legales o contractuales, que mantenga con éste.

Pero concretamente, ¿En qué situaciones suele precisarse un seguro de caución?

  • Un Ayuntamiento, Diputación, Comunidad Autónoma o la Administración Central saca a concurso una obra o servicio, y entre los diferentes requisitos de los participantes se solicita un aval, conforme quien concursa, en caso de resultar ganador, firmará el contrato para acometer lo convenido.
  • Posteriormente, quien resulte ganador del concurso con la Administración, al formalizar el contrato, precisará en ese momento una garantía diferente, y superior, por el hecho de que finalmente como adjudicatario de la obra o servicio, lo ejecute tal como en el pliego de condiciones se exigía.
  • También puede precisarlo un promotor inmobiliario por las cantidades a cuenta que recibe de los compradores, en la venta de una vivienda de una promoción que se encuentra en construcción.

Y en el desarrollo de las actividades de las empresas y en sus relaciones con terceros, pueden surgir otras situaciones similares por las que se precisará la utilización de este instrumento: el aval o seguro de caución. Y así, aunque como observamos la necesidad puede ser frecuente y recurrente, no obstante, casi siempre, o muchas veces, se acude a la Banca y no al Seguro.

¿Qué ventajas tiene el seguro de caución?

  1. No tiene reflejo en el pasivo del balance

  2. No computa en CIRBE.

  3. No se tienen que inmovilizar fondos

  4. Eludes o disminuyes gastos en la formalización del aval.

  5. Consigues un coste generalmente inferior o muy inferior.

 

REFLEJO CONTABLE

Con el seguro conseguimos que la cuantía garantizada no se refleje en el Pasivo del balance y, en cambio, se convierte en un gasto deducible en la Cuenta de Explotación.

NO COMPUTA EN CIRBE

¿Qué es el CIRBE? Es el acrónimo de la Central de Información de Riesgos del Banco de España y refleja el endeudamiento de las empresas. Los Bancos están obligados a facilitar información de sus operaciones, y lo que se materializa en el aval Bancario se integra en el CIRBE. En cambio, con el seguro no se integra, con lo que se consigue una mejora en la imagen financiera, y facilita o posibilita en el futuro, tener una mayor capacidad de endeudamiento o financiación.

NO INMOVILIZAR FONDOS

En la Banca pueden exigir como contrapartida del aval la inmovilización de fondos, lo que no ocurre en el seguro.

GASTOS DE ESTUDIO Y FORMALIZACIÓN

El trámite de formalización y estudio del aval bancario puede llevar agregado unos gastos que se evitan con el seguro.

COSTE MÁS REDUCIDO

Al coste del aval se le tienen que sumar las cuantías de conceptos como la tramitación, el estudio, la formalización e incluso la cancelación. Lo que provoca que su precio sea superior a lo que representa la prima del contrato de seguro, único concepto que se cobra al cliente y que ya incluye tanto el riesgo asegurado como los gastos de gestión y administración del seguro.

Probablemente solo es cuestión de cambiar de costumbres, y empezar a comprobar la eficacia del seguro. ¿Empezamos?