El seguro de responsabilidad civil profesional no cubre lo mismo que la cobertura de responsabilidad civil que va incluida en nuestro seguro multirriesgo. A continuación, te explicamos sus características para que sepas cuál es la más adecuada para ti.

 

responsabilidad civil profesional

En la actividad profesional, no siempre valoramos de forma suficiente los riesgos a los que podemos estar expuestos, y en ocasiones, no solo están en peligro nuestros bienes o el personal que depende de nosotros, sino que también podemos generar daños materiales sobre los bienes de terceros, ajenos a nuestra actividad o incluso llegar a producir daños corporales sobre las personas.

Al tener un seguro multirriesgo del local donde desarrollamos nuestro negocio y como este seguro incluye una cobertura de responsabilidad civil, podemos pensar que con esta garantía se está cubierto ante cualquier tipo de daño que pueda ocurrir. Pero, ¿es realmente así?

¿El seguro multirriesgo de un local comercial o de una nave industrial ya abarca cualquier tipo de responsabilidad?

Evidentemente no.
Y quizás lo fundamental es diferenciar la responsabilidad que surge por la propia actividad que se realiza dentro del local, de la responsabilidad que genera el desarrollo de nuestra actividad profesional como tal.

En algunos casos es fácil delimitar lo que corresponde a una o a otra, pero en otros no tanto. Vamos a ver unos ejemplos de lo que cubre el seguro multirriesgo:

  • Daños con origen en el inmueble:
    • como la rotura de una tubería que produzca daños por agua,
    • un incendio derivado de un corto circuito en la instalación eléctrica…
  • Daños derivados de la utilización de cierta maquinaria, más o menos compleja, en la actividad que se desarrolla.
  • Daños sufridos por un cliente o proveedor que acude al local para cualquier tema relacionado con la actividad: suministrar pedidos, entregar facturas, recibir asesoramiento, llevar algún producto a reparar… y resbala en el suelo mojado por las lluvias o tropieza en un escalón originado por algún defecto en la moqueta que cubre la escalera y que era nuestra responsabilidad tener bien sujeto.

¿Cuándo necesitamos un seguro de responsabilidad civil profesional?

Para protegernos ante los errores o faltas que por el desarrollo de nuestra profesión podamos incurrir. La actuación de un médico, de un arquitecto, de un economista, de un ingeniero….que en el ejercicio de su profesión cometa involuntariamente errores o faltas que produzcan daños a terceros.

 

EJEMPLO

Si soy arquitecto y al hacer unos planos los entrego más tarde de lo acordado. El seguro de responsabilidad civil profesional no me cubriría aunque esto pueda suponer un perjuicio económico para el cliente.

Sin embargo, si el problema se deriva de un error en la  elaboración de dichos planos o en la interpretación y ejecución de la obra, esto sí que lo cubriría el seguro. Pero no el seguro de responsabilidad civil del local donde tenga mi estudio de arquitectura, sino el seguro de responsabilidad civil profesional que tenga al margen del anterior.

Como vemos, por tanto, estos seguros, siendo necesarios en ambos casos, no son en ningún momento sustitutivos sino que son totalmente complementarios.