El seguro de hogar es el que se encarga de cubrir los daños materiales del domicilio, así como los daños que se puedan causar a otras personas desde la vivienda del asegurado -por la responsabilidad civil-. Y pese a que en España el seguro de hogar no es obligatorio, es el segundo más contratado. Sin embargo, a menudo no nos planteamos qué es lo que exactamente cubre y qué es lo que no.

Además, cada seguro es realmente diferente, sin embargo, existen un conjunto de situaciones que no tienen cobertura y que solemos pensar que sí:

GRIETAS

A menudo se reclaman las grietas que aparecen en la pared, pero la gran mayoría de las veces no quedan cubiertas ya que las grietas suelen aparecer por asentamiento y no por escapes.

AUMENTO GASTO DEL AGUA

Dependiendo de la fuga que pueda haber en un hogar, el gasto del agua aumentará y, por tanto, este se notará en el recibo. No obstante, este perjuicio no estará cubierto.

HURTO FUERA DE LA VIVIENDA

Fuera del hogar  tiene cobertura el robo pero no el hurto. ¿La diferencia? El robo conlleva el uso de la violencia y el hurto no.

DAÑOS POR VIENTO O LLUVIA DE INTENSIDAD MODERADA

Si los daños se producen por fenómenos relacionados con fuertes vientos o lluvias, la aseguradora simplemente se hará cargo de los desperfectos si la intensidad alcanza unos mínimos corroborados con un parte meteorológico.

ROTURAS DE PERSIANAS

Los seguros cubren siniestros o accidentes pero nunca desgastes o roturas por uso. Por lo que la rotura de persianas no está incluida en el seguro de hogar.

PLAGAS DE TERMITAS

Las plagas de insectos u otros animales pueden dañarnos el mobiliario, sin embargo, el seguro de hogar no se hace cargo de los daños que nos puedan causar.