el seguro de vida

Cuando vas a comprar un coche eres consciente de que no todos los coches son iguales por mucho que todos tengan ruedas, motor y tubo de escape. Igual que cuando compras un vino diferencias entre uno joven y uno de reserva. Sin embargo, no te sucede lo mismo con los seguros de vida.

Para la gran mayoría, todos los seguros de vida son exactamente iguales: si te mueres pagan a los beneficiarios, y si te invalidas, tú cobras. Y sí, esto es verdad hasta cierto punto, pero no todos los seguros ofrecen lo mismo cuando se entra en detalle: hay diferencias en las modalidades y en las coberturas.

El seguro de vida: diferentes casos

Si el seguro de vida lo quiero para protegerme solo por unos años, por ejemplo, los que faltan a mis hijos para terminar su formación académica, no querré el mismo seguro que si tengo un hijo minusválido que sufrirá dificultades para valerse por sí mismo.

Si con el seguro de vida pretendo complementar la pérdida de ingresos que como autónomo puedo generar de pensión cotizando por la base mínima, necesitaré mayor capital de seguro que si soy un trabajador asalariado que cotizo por todos mis ingresos.

Y si soy un asalariado con ingresos por encima de la base máxima de cotización, tendré también una necesidad mayor de complemento porque la prestación solo girará sobre lo que cotizo y no sobre el total de mis ingresos.

Es decir, para cada situación se necesita un seguro diferente.

La elección del seguro

Si entiendes de vinos te será fácil elegir la botella que necesitas en cada ocasión, igual que si entiendes de coches también te será sencillo saber cuál quieres comprar. Pero… ¿Y con los seguros de vida, puedes elegir cual es el que más te conviene por ti mismo? Casi seguro que no.

Nuestros consejos

Si no precisas de un seguro vinculado a un préstamo, ten en cuenta:

  • El período de tiempo que quieres estar cubierto.
  • La suma asegurada que complemente la pensión de la seguridad social un período suficiente.
  • Las coberturas principales y opcionales. A lo mejor te interesa incluir garantías de enfermedades graves o segunda opinión médica…
  • El capital o renta para que los beneficiarios cobren todo de una vez o a lo largo de una serie de años.

Si precisas el seguro vinculado a un préstamo hipotecario o personal, es conveniente que sepas:

  • Que el capital del seguro puede ser sobre el principal del préstamo inicial o ajustarse anualmente a lo que queda pendiente de amortizar, en cada momento.
  • Que el seguro puede ser anual renovable o prima única, y generalmente, puede ser más ventajoso pagar anualmente y por el riesgo que cada año supone, en función a la edad, que se va adquiriendo.

Y no te confíes del precio, compara y no pienses que el más caro siempre es el que te va a cubrir más porque, por ejemplo, las entidades financieras suelen recargar el precio en mayor medida. Además, el seguro de vida es uno de los que se pueden comparar más fácilmente porque tiene menos garantías complementarias que los seguros de coche, de hogar, etc.