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Valor total o parcial, convenido, a primer riesgo, de nuevo o real… Aparentemente cada término puede parecer semejante a los demás, aunque así enunciados juntos, puede hacernos pensar que tienen algunas diferencias. Y son términos que se utilizan con frecuencia, aunque quienes los usan no siempre los acomodan en su justo alcance y esto puede traer consecuencias inesperadas.

Además, si los leemos todos juntos o incluso por separado, hasta uno se puede preguntar: ¿y qué importancia tiene todo esto?

Cuando contratamos un seguro: de hogar, comercio, despacho, consulta médica o dental, taller, etc., es muy probable que no nos fijemos en ello, miramos las coberturas principales, damos datos según nos pregunten y probablemente y de forma rápida miramos casi exclusivamente el precio.

¿Cuál es el problema? Que, si además la persona que nos informa o la página web a la que acudimos no nos lo advierte, podemos estar incurriendo en ciertos problemas que en caso de producirse un siniestro tendrá efectos negativos para nosotros.

¿Qué errores podemos cometer?

PRIMER RIESGO O VALOR TOTAL INADECUADOS

En una actividad profesional o empresarial si tenemos máquinas y ordenadores por valor, por ejemplo, de 20.000 € hacer una cobertura de avería de maquinaria a primer riesgo de 18.000 €.

El primer riesgo es una buena forma de asegurar porque hasta ese límite la Aseguradora te indemniza sin aplicar la regla proporcional en caso de infraseguro. Y por ello la tasa es algo superior que si aseguramos por el valor total

Pero claro, si aseguro a primer riesgo por lo mismo o muy parecido y cercano al valor total, estoy encareciendo el seguro sin ninguna necesidad.

Otra cosa sería asegurar a valor total por 10.000 € lo que vale 20.000 €, porque en este caso se aplicará la regla proporcional ante un siniestro y sería más razonable asegurarlo a primer riesgo.

VALOR PARCIAL

Otro posible error es aplicar el valor parcial para abaratar el precio del seguro. Por ejemplo… declaro un contenido en mi consulta odontológica de 100.000 € entre todo el mobiliario y equipos, y para robo, como considero improbable que roben todo lo que está dentro, aplico un valor parcial del 25% (solo 25.000 €)

Y con el tiempo se produce un robo y su valor asciende a 12.000 € , como está por debajo del límite del 25%, me quedo muy tranquilo pensando que la Aseguradora me lo indemnizará todo, pero cuando se peritan los daños y la Aseguradora acude a la consulta detecta que los 100.000 € que tenía de Contenido resulta muy inferior a lo que realmente existe en la consulta, con lo que aplica la regla proporcional y si el valor teórico es de 200.000 €, como he asegurado por la mitad de lo que debería, me aplican el mismo % y pierdo 6.000 €

VALOR DE NUEVO O REAL.

En algunos seguros se indemniza por valor de nuevo, pero para ello pueden requerirnos cumplir ciertos requisitos, sino la indemnización pasa a ser por el valor real. O simplemente el valor de nuevo se considera en mejorar el valor real en un % de la diferencia con el valor de nuevo.

El valor real significa que se aplica la depreciación que corresponde por el paso del tiempo transcurrido desde su adquisición, con lo que si hace muchos años que los hemos adquirido el valor será muy inferior al de reposición a nuevo.

Parece un pequeño trabalenguas, pero realmente es sencillo de aplicar y sobre todo si hemos revisado como el seguro lo considera. No siempre todos los seguros son iguales y los criterios de aplicar la valoración no ser como confiamos.

Si se produjese un incendio que afectase al total de la vivienda o del despacho profesional o consulta médica, y aunque los 100.000 € se correspondan perfectamente con el valor total de los bienes si el seguro solo garantiza el valor de nuevo como la mejora sobre el valor real es un porcentaje de la diferencia del 25% ¿Cómo afectará a la indemnización?

Si la antigüedad de los bienes es pequeña, porque se han adquirido o repuesto recientemente o en el último año, la indemnización no supondrá ninguna pérdida porque el 25% de la diferencia nos permitirá que nos paguen como máximo todo el capital asegurado.

Pero si el tiempo transcurrido desde la adquisición ha sido muy elevado… en este caso el valor real puede ser muy inferior al valor de nuevo, y si solo fuese en conjunto de 50.000 € como lo que mejoran hasta el valor de nuevo es en un 25% de la diferencia con el valor real, calculamos el 25% de 50.000 € que resulta 12.500 € y esto es lo que se sumará al valor real y cobraremos 62.500 €, el valor real de 50.000 € más la mejora del 25% de la diferencia. Pero habremos perdido 38.500 € que el seguro no llegará a indemnizar.

Por ello si no hemos analizado el contrato como indemniza en el valor que nos interese, podemos estar incurriendo en un riesgo importante no previsto.

CAPITALES INADECUADOS SOBRE BIENES DE DIFÍCIL VALORACIÓN

Otro frecuente error es no utilizar la opción de ponerse de acuerdo con la Aseguradora en relación con el valor de un bien de difícil determinación. En ocasiones por su antigüedad, o porque ha dejado de fabricarse con sus características y propiedades, o por no existir en el mercado productos similares, lo cierto es que resulta complejo darle un valor cierto, y cometemos el error de darle un valor por nuestra cuenta que con el tiempo y en caso de siniestro la Aseguradora valora por debajo de lo que habíamos previsto, al no tener una referencia cierta de justa valoración. Con lo que la indemnización que resulta es inferior a lo que precisamos.

¿Cómo lo habríamos solucionado? Poniéndonos de acuerdo con la Aseguradora antes de formalizar el contrato y utilizar la figura de VALOR CONVENIDO, con ello el valor que se utiliza en el seguro es el que se fija entre las partes y de esta forma en caso de siniestro, no habrá desencuentros entre las partes, y la indemnización será acorde con lo que se precisa.

Sin duda, estos temas son imprescindibles de tener en cuenta en la formalización del seguro, como también hay otros que pueden surgir, y no siempre tenemos el control adecuado… no lo dejes al azar y revisa tu seguro, pero hazlo con ayuda de profesionales especialistas adecuados.